Argumento
Cómo un barco habiendo pasado la Línea fue llevado por las tormentas hacia el frío país del Polo Sur; y cómo desde ahí siguió su curso a la latitud tropical del Gran Océano Pacífico; y de las extrañas cosas que sucedieron; y de qué manera el Viejo Marinero volvió a su propio país. (1798)El Ermitaño del Bosque.
"Este Ermitaño bueno vive en ese bosque
que desciende hasta el mar.
¡Qué fuerte su dulce voz se eleva!
Amás hablar con marineros
Que vienen desde un país lejano.
"Él reza a la mañana, a la tarde y a la noche-
Tiene un mullido almohadón:
Es el musgo que sagradamente esconde
La vieja y marchita raíz de un roble.
"El bote se acercó: los oí hablar,
'Pero, ¡esto es extraño, me parece!
¿Dónde están esas luces tantas y tan claras,
Que señales nos hacían recién?
Se acerca al barco con asombro.
" '¡Extraño, por mi fe! el Ermitaño dijo-
'¡Y no contestaron nuestro saludo!
¡Las maderas están carcomidas! y mira esas velas.
¡Qué finas son y secas!
Nunca vi nada igual,
A menos que así no sean.
" 'Esqueletos marrones de hojas que detienen
El correr de mi arroyo-del-bosque;
Cuando la hiedra está llena de nieve
Y el búho grita abajo al lobo,
si come de la loba sus cachorros.
" '¡Señor! tiene una mirada maligna-
(El Piloto dio una respuesta)
Tengo miedo' -'¡Adelante, adelante! '
Le dijo alegre el ermitaño.
"El bote se acercó más al barco,
Pero yo no hablé ni me moví;
El bote se acercó hasta el lado del barco,
Y enseguida un sonido se oyó.
El barco repentinamente se hunde.
"Bajo el agua seguía gruñendo,
Aún más fuerte y aterrador:
Llegó al barco, se quebró el puente;
El barco cayó como plomo.
El viejo Marinero se salva en el bote del Piloto.
"Turbado por el fuerte y terrible sonido,
Que cielo y oceáno fustigó,
Como quien ha estado siete días ahogado
Mi cuerpo yacía a flote;
Pero veloz como en sueños, me encontré
Dentro del bote del Piloto.
"En el remolino, donde se hundió el barco,
El bote giraba y giraba;
Y todo estaba quieto, excepto la colina
que repetía el sonido.
"Moví mis labios -el Piloto tembló
Y se derrumbó de pronto;
El Ermitaño sagrado elevó sus ojos,
Y rezó en donde se sentaba.
"Tomé los remos: el compañero del Piloto,
Que ahora iba como loco,
Fuerte y mucho reía, y mientras tanto
Sus ojos se movían adelante y atrás.
'¡Ja! ¡ja!' decía, 'ahora puedo ver
Qué bien sabe remar el Diablo'.
"Y ahora, ya sobre mi propio país,
¡Me paré en la tierra firme!
El Ermitaño salió del bote,
Y apenas se podía mantener.
El viejo Marinero ruega con insistencia al ermitaño que lo confiese; y la expiación de por vida cae sobre él.
" '¡Oh confiésame, confiésame, santo hombre!'
El ermitaño frunció el ceño.
'Di rápido,' dijo, 'Te exijo que me digas-
¿Qué clase de hombre eres tú?
Y desde aquel tiempo y a través de su vida futura una agonía lo obliga a viajar de tierra en tierra.
"Desde entonces, en una hora incierta,
Esa agonía regresa:
Y hasta que mi horrible relato es contado,
Este corazón dentro mío quema.
"Paso, como la noche, de tierra en tierra;
Tengo un extraño poder para hablar;
En el momento en que veo su cara,
Conozco al hombre que debe oírme:
A él mi historia le enseño.
"¡Qué fuerte alboroto estalla desde esa puerta!
Los invitados-a-la-boda están allí:
Pero en el recóndito jardín la novia
Y las damas de honor están cantando:
Y escucha, ¡la pequeña campana de víspera,
Que me lleva a la plegaria!
"¡Oh Invitado-a-la-Boda! esta alma ha estado
Sola en un ancho, ancho mar:
Tan solitaria estaba, que Dios mismo
Apenas parecía estar allí.
"Oh más dulce que la fiesta de bodas,
Es aún más dulce para mí,
Caminar juntos a la iglesia
Con una buena compañía!-
"Caminar juntos a la iglesia,
Y todos juntos rezar,
Mientras cada uno a su gran Padre se inclina,
¡Ancianos, y niños, y amantes amigos,
Y jóvenes y alegres doncellas!
Y para enseñar, por su propio ejemplo, amor y reverencia a todas las cosas que Dios hizo y ama.
"¡Adiós, adiós! pero esto te digo
A ti, Invitado-a-la-Boda
Reza bien quien ama bien
A todos, hombre y ave y animal.
"Reza mejor, quien ama mejor
A todas las cosas, grandes y pequeñas;
Porque el querido Dios que nos ama,
Él hizo y ama a todas
." El Marinero, el del ojo brillante,
El de la barba con la edad agrisada,
Se fue, y ahora el Invitado-a-la-Boda
Se alejó de la puerta del novio.
Se fue como alguien que ha sido turbado,
Y es de una sensación desesperada:
Un hombre más triste y más sabio
Se levantó a la mañana siguiente.
F I N
Samuel T. Coleridge
En traducción de Karina A. Macció, febrero 2001.
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